El Grupo Coral La Madrid busca mantenerse en actividad. Actualmente reciben la colaboración de Marcela Palmieri quien se hizo cargo de la dirección interinamente. INFOGL charló con los integrantes del conjunto quienes contaron cuál es su actualidad y anticiparon propuestas para el mes de septiembre.
“Mi llegada fue a través de mi hija que hace años que vive en La Madrid y está casada con Pablo Aguirre”, resumió Palmieri, una experimentada profesora tresarroyense.
“Soy directora de coros de niños y adultos hace más de 30 años. Trabajo en el Colegio Holandés, en el Conservatorio de Música y estoy en una escuela de artística con un taller para adolescentes”, se presenta.
“Me contacto un día con María José Palacios que me invitó a un ensayo y ahí la conocí a Cristina Chiste y quedó la amistad, y me encantó el grupo. Vengo feliz de poder ayudarlos, yo soy la suplente”, dice entre risas y señala que la idea es “armar el grupo para cuando esté Cristina de vuelta entregárselo con muchos coreutas”.
“Nosotros queríamos seguir al menos ensayando entonces la contactamos a Marcela y le consultamos a Cristina y ella aceptó. Es una experiencia muy linda, nos estamos tratando de consolidar porque hay voces”, mencionan los integrantes del conjunto.
“Es importante que una ciudad tenga un coro, con lo que significa para la humanidad el canto porque es el único momento en que estamos todos juntos y pensando lo mismo. El coro lo que tiene de lindo es que somos un grupo de personas que estamos cantando al unísono, no necesitamos ni saber ni tener experiencia para hacerlo, todos pueden cantar. Lo lindo del grupo es lo que transmite el uno al otro”, subraya Palmieri.
Más allá de la música
“Cuando llegamos al ensayo dejamos nuestras mochilas, nuestras cuestiones diarias y empezamos a cantar. La música es transformadora. Te lleva a lugares que a veces ni imaginamos, te transporta a épocas. Lo que hacemos es transmitir un mensaje. Calma a las fieras”, coinciden los integrantes del Grupo Coral.
“Compartir con otras personas es terapéutico. No solo cantamos sino que compartimos y es una manera de unirnos y que no se pierda el coro”, valoran.
En el canto grupal “tenes que dejar de lado el protagonismo porque todos tenemos que menguar para la armonía. Es importante el acuerdo y el respeto hacia el otro”, suma Palmieri. Los protagonistas coinciden en que cada encuentro es especial. “Se te pasa el ensayo y tenes ganas de seguir. Llegas de una forma y te vas de otra. Hay buena onda y eso te lleva a querer más”, enfatizan.
“El coro es una forma de expresión, es trabajo en equipo respetando al otro y haciendo lo que a uno le corresponde. Después se ven los frutos, cuando se juntan las voces y lo podemos compartir es increíble”, cierran.
Por otra parte anticiparon que está programando la presentación de un coro de Tres Arroyos en septiembre que llegará a La Madrid a brindar una serie de conciertos.
“La voz se cuida utilizándola bien, tomándose el tiempo para respirar utilizando la costo-diafragmática, cuidarse la voz con el clima, evitar ciertas bebidas que irritan, el cigarrillo y hay que hidratar mucho las cuerdas con agua”, señala la directora sobre cuál es la clave para el conjunto.
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